¿es este el fin del dinero en efectivo?

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El ataque contra los tipos de interés, el dinero en efectivo y las monedas estatales augura el fin del dinero tal y como lo conocemos.

Estamos viviendo un cambio fundamental de nuestros sistemas monetarios. Los nuevos métodos de pago digitales están desafiando al dinero en efectivo y las criptomonedas están atacando los medios de pago oficiales, y el valor del dinero se resiente por los bajos tipos de interés y la inflación.

En este blog post vamos a ver las oportunidades y los riesgos de esta evolución y lo que deberían hacer tanto los políticos como los consumidores ‒ o sea, nosotras. Si eres una ávida ahorradora, estás pensando en construirte una vivienda (o ya has empezado) o sigues apegada al dinero en efectivo… te interesa seguir leyendo.

 

El futuro del dinero efectivo 🔮

La digitalización no se detiene ni ante el mundo de las finanzas. Cada vez son más las personas que realizan sus pagos a través de su móvil o que esperan ganar dinero rápido con criptomonedas. Al mismo tiempo, los gigantes de la tecnología están avanzando enormemente: Amazon ha inaugurado una cadena de supermercados en los que no se necesita dinero en efectivo, mientras que Facebook planea lanzar su propia moneda digital. Todo indica a que el dinero en efectivo pronto pasará a ser historia. 😬

Vamos a explorar esta cuestión y ver hacia dónde podría ir el viaje de las transacciones de pago, la utilidad de las criptodivisas y qué papel juegan en esto las grandes empresas digitales y los bancos centrales, para que puedas formarte tu propia opinión sobre cómo tratar los temas del pago electrónico y las monedas digitales de aquí en adelante.

 

El dinero en efectivo ya no es efectivo

El dinero efectivo ya no es “efectivo” 🚫

Si quisiéramos representar físicamente todo el dinero que está en circulación, harían falta nada menos que varias cordilleras del tamaño del Himalaya (hechas de oro puro) para hacer tangibles todos los valores monetarios del mundo.

No es de extrañar pues, que el 90% de nuestros valores monetarios ya no sean monedas y billetes, sino sólo números virtuales. Tras la enorme expansión económica de las últimas décadas, ya no es posible medir todos los bienes y servicios mundiales sólo con dinero en efectivo. 

El gobierno estadounidense suprimió en 1970 la vinculación del dólar al oro, que estipulaba que una determinada cantidad de dinero en efectivo debía estar respaldada por un peso correspondiente de oro. Con la inmensa masa de dinero que se necesitaba en los nuevos tiempos, los EE.UU. tuvieron que prescindir de ese lujo bañado en oro.

El dinero moderno se define por el rendimiento de la economía y por los bancos centrales que controlan el valor y la cantidad del dinero ‒ por lo que la mayor parte del dinero ya sólo puede representarse e intercambiarse digitalmente. Para muchas personas esto es más práctico, porque es más rápido, hay menos costes administrativos y todas las transacciones son documentadas automáticamente.

pago electronico a travel del telefono movil

Las tarjetas de crédito y débito fueron, además de las transferencias bancarias, los primeros representantes de los medios de pago electrónico. Mientras tanto, cada vez más móviles asumen esta tarea. Las tecnologías de las grandes empresas digitales juegan un papel importante en este sentido. Google Pay y Apple Pay, por ejemplo, se instalan en cada vez más dispositivos. Los clientes pueden realizar pagos sin contacto en tan sólo unos segundos y las empresas se frotan las manos, porque reciben informaciones valiosas sobre sus consumidores: quién compra qué, cuándo y a qué precio; es una persona solvente o no; qué ofertas y anuncios especiales les convienen.

El pago electrónico no sólo tiene sentido desde el punto de vista económico, sino que también está siendo impulsado por las empresas y acogido por la mayoría de los consumidores. Casi dos de cada tres personas en todo el mundo utilizan ya aplicaciones de pago, con lo que las empresas tecnológicas han penetrado irremediablemente en el sector financiero, alimentando la desaparición del dinero en efectivo. 💸

 

¿Dinero efectivo o tarjeta? 💶💳

Amazon Go es la nueva cadena de supermercados del gigante tecnológico. Lo especial, es que prescinden por completo del efectivo y las cajas registradoras. En la entrada, basta con acercar el móvil a un escáner para que te identifiquen. Después, las cámaras siguen todos tus movimientos y registran lo que pones en tu cesta de la compra. Cuando sales del supermercado, el importe se carga automáticamente en tu cuenta. En EE.UU. ya hay más de 20 tiendas de este tipo.

En vista de estos conceptos, el dinero en efectivo parece estar cada vez más desfasado. Pero los verdaderos beneficios de la menguante presencia del efectivo los disfrutan otros: los comercios se ahorran los costosos gastos de manipulación de monedas y billetes, las compañías de tarjetas de crédito pueden impulsar la distribución de sus productos… Y las empresas digitales hacen su agosto. ¿Por qué? Por la expansión (prácticamente sin esfuerzo alguno) de su negocio principal ‒ la recolecta de datos.

 

fin del dinero efectivo - finanzas femeninas

 

¿Desaparecerá el dinero en efectivo en un futuro próximo? 💥

En 2016, el exdirector general de Deutsche Bank, John Cryan, profetizó que el efectivo desaparecerá por completo en los próximos 10 años. Sin embargo, encuestas muestran que una abolición total de las monedas y los billetes sería fatal para el mundo y la economía. De hecho, se perderían importantes ventajas con la desaparición del dinero en efectivo como…

  • anonimato: el dinero en efectivo nos proporciona anonimato y, por tanto, libertad individual. Nadie puede controlar tus compras o regalos en efectivo que recibes, y el efectivo ofrece además un mejor control de tus gastos.
  • integración: los más pobres no tienen acceso a aparatos electrónicos. Con la desaparición del dinero efectivo no tendrían acceso a métodos de pago electrónico. 
  • liquidez: el pago electrónico depende totalmente de la tecnología. Si los móviles o todo el sistema de dinero digital se paralizase por ciberataques o catástrofes, nadie podría realizar compras.

Pero no sólo está cambiando la forma de pagar, como bien sabemos, los tipos de interés de las cuentas de ahorro se han reducido considerablemente en los últimos años. 

 

tipos de interés son prácticamente inexistentes

Tipos de interés cero: ¿un mal necesario? 💩

Hasta principios de la década de 2000, al comienzo del año escolar, los bancos enviaban sus empleados a las primeras clases a repartir huchas. Los niños acumulaban en ellas su dinero y las llevaban cada año, en el Día Mundial del Ahorro, al banco, donde eran recompensados con regalos por ahorrar. Era una época en la que ahorrar dinero valía la pena y en el que se educaba a las generaciones a ahorrar.

Hoy en día, ahorrar con libretas de ahorro u otros productos con intereses, ya ni vale el esfuerzo. La razón es tan simple como desilusionante: los tipos de interés son prácticamente inexistentes. Algunos bancos incluso cobran a sus clientes un interés negativo, es decir, cobran a sus clientes por depositar su dinero ‒ ¡dinero que los bancos utilizan para realizar sus negocios! 🤬

Los culpables del miserable tipo de interés son los bancos centrales, cuya política de tipos de interés cero le roban todo el sentido al ahorro.

El Banco Central Europeo, por ejemplo, ha mantenido los tipos de interés bajos durante mucho tiempo. ¿Por qué? Los bajos tipos de interés hacen que las empresas gasten más dinero y soliciten más préstamos. Esta inversión impulsa la economía y ayuda a mitigar el impacto del euro o incluso de la actual crisis. 

Manteniendo la economía a flote a costa de los ahorradores

También a los bancos les interesa luchar contra la inflación. Se podría decir, que los bancos centrales no buscan fastidiar a los ahorradores, sino mantener y estabilizar la economía en general. Que su tarea no consiste en ofrecer a los inversores tipos de interés elevados, sino en contrarrestar la devaluación monetaria extrema y el aumento de los precios. 

Además, otros factores, como el envejecimiento de las sociedades occidentales o el estancamiento de la producción económica en general, están provocando la caída de los tipos de interés. Y la ironía de la historia es que muchos inversores conservadores están contribuyendo involuntariamente a la política de tipos de interés cero con su fijación en productos de tipos de interés seguros. Cuando hay crisis, van aún más a lo seguro con lo que provocan que los tipos de interés bajen aún más. Como resultado de todos estos factores, los expertos sospechan que la fase de tipos de interés cero podría durar años más allá de 2023.

¿Qué aprendemos de esto? Esta fase de tipos de interés cero es un asunto complejo con una gran variedad de causas y continuará durante un tiempo, por lo que las cuentas de ahorro y las cuentas corrientes no ofrecerán ninguna rentabilidad en el futuro inmediato.

 

 

Los Estados de la Austeridad 👛

Si metes una rana en una olla con agua caliente, vuelve a saltar de inmediato. En cambio, si calientas el agua poco a poco, la rana se queda ahí sentada sin sospechar nada hasta que es demasiado tarde. Esta observación bien puede aplicarse a los ahorradores y a los tipos de interés. Si el tipo de interés básico bajara repentinamente a cero o incluso más, los ahorradores se desprenderían asustados de sus productos. Pero si los bancos centrales bajan sucesivamente los tipos de interés, los ahorradores se aferran a ellos hasta que se dan cuenta de que su estrategia de inversión está erosionando su dinero en lugar de aumentarlo.

La actual crisis nos invita a reevaluar nuestra situación 🧮

Puesto que los tipos de interés seguirán siendo bajos durante mucho tiempo, es importante diversificar nuestra cartera de inversiones. Debemos mantener una cierta cantidad de dinero en la cuenta corriente, de ahorro o a plazo fijo, pero parte de nuestro dinero debe fluir también en acciones y bienes inmuebles porque, a largo plazo, generan mucha más rentabilidad que los clásicos productos de tipo de interés.

A pesar de que las acciones pueden desplomarse en tiempos de crisis y el sector inmobiliario alberga trampas en ciertos lugares del mundo debido a las burbujas, ambos mercados siempre se recuperan. Al menos eso es lo que nos revela la historia ‒ si mantienes tus inversiones durante varios años, obtendrás beneficios. 

Un equipo de investigadores estadounidense calculó en un estudio a lo largo de varios países y décadas que los productos de tipo de interés sólo alcanzaban una rentabilidad del 0,3 al 2% como máximo. Las acciones y los bienes inmuebles, por el contrario, lograron sistemáticamente rendimientos del 7 al 8%.

La única forma de evitar la trampa de los tipos de interés es invertir en acciones y/o en bienes inmuebles. El problema es que muchos ahorradores no conocen estas ventajas. Persiste la creencia de que las acciones son cosa de jugadores y ricos, y los inmuebles cosa de especuladores. 

Los estados también deben asumir responsabilidad 📢

Es necesario mejorar la educación financiera, con el apoyo de informaciones específicas tanto en escuelas como para el público. 

La inversión en acciones y bienes inmuebles debe ser subsidiada ‒ especialmente como parte de los planes de jubilación. Además, es necesaria una reforma fiscal que alivie la carga sobre los ingresos pequeños y medianos para que sobre más dinero para inversiones.

¿Tiene salvación el Euro? 🇪🇺

Las calles y las plazas de Atenas bullían. Los manifestantes mostraban carteles en los que aparecía la canciller alemana Angela Merkel con un bigote de Hitler. Las imágenes de la ira griega dieron la vuelta al mundo. Grecia, fuertemente endeudada, fue obligada por los miembros ricos de la eurozona ‒ encabezados por Alemania ‒ a una austeridad radical. Otros países del sur de Europa también recibieron medidas de austeridad de los países ricos del norte para asegurar el euro como moneda común. La UE se desgarró, a pesar de que el Euro debía unirla.

Lo que sucedió en la crisis del Euro entre 2010 y 2015 se repitió en diferentes circunstancias en la actual crisis en 2020. En Italia y España, la necesidad fue particularmente grande debido al alto número de infecciones. Ambos países tuvieron que endeudarse aún más y, de nuevo, los euro-países del norte reaccionaron con cautela con sus ayudas monetarias. 

En ambas crisis el Banco Central Europeo (BCE), bajó el tipo de interés básico, para que a los estados miembros del sur les resultara más barato endeudarse. El BCE compró sus bonos del estado para defenderse de los especuladores e inyectó más dinero en el mercado del Euro. El famoso mantra del presidente del BCE, Mario Draghi, en 2012 fue contundente: „Whatever it takes“ ‒ el BCE hará lo que sea necesario para salvar el Euro. Sólo unas semanas después del inicio de la crisis, los políticos siguieron el ejemplo y aprobaron grandes paquetes de rescate.

Además de la brecha entre los euro-países más ricos y los más pobres, también existe una entre los países fuertes y el banco central. Es importante que los Estados de la UE y el BCE formen una verdadera alianza para asegurar el Euro como moneda común en el futuro, porque las monedas estatales, como el Euro, están siendo atacadas en el espacio digital.

 

Las criptomonedas: ¿oportunidad o amenaza? 👍👎

Tras la crisis financiera de 2008, surgió con el Bitcoin la idea de «librar» a la sociedad de los bancos en quiebra y las monedas estatales con criptomonedas. Bitcoin fue la primera moneda digital del mundo. Su tecnología blockchain es como un libro de contabilidad digital perpetuo a prueba de manipulaciones. Con un tope de 21 millones, su cantidad de monedas es supuestamente a prueba de inflación. 

El objetivo de las criptomonedas es que los inversores inviertan específicamente en zonas poco reguladas por la ley. Para ello, el medio de pago digital se combina, por ejemplo, con aspectos seguros como el oro o productos ecológicos.

Pero también el Bitcoin está sujeto a problemas típicos de productos financieros especulativos: cada vez que el interés de los inversores disminuye, su precio cae bruscamente. Al no existir un banco central que lo regule, la simple demanda determina su valor en el mercado. Además, sólo se reconoce en algunos rincones del mundo como medio de pago oficial o como unidad de conversión.

Según un estudio de dos profesores de finanzas estadounidenses, un solo inversor consiguió hacer subir el precio del Bitcoin la mitad de su valor durante el pico de 2017/18. Lo mismo hemos visto hace unos meses atrás, cuando Elon Musk compró Bitcoins en valor de 1,5 mil millones de dólares. 

Muchos economistas establecidos consideran que el Bitcoin es una burbuja y le auguran un final poco glorioso. Por ello, aconsejan tener cuidado con las criptomonedas en general. Al fin y al cabo, no hay ningún valor real detrás de las criptodivisas, por lo que el dinero invertido puede desaparecer repentinamente.

Pero esto no es la sentencia de muerte del dinero digital. Facebook ya está desarrollando una especie de Bitcoin, pero mejor, que obtendrá su estabilidad precisamente a través de las monedas estatales.

 

¿Facebook como nuevo banco central? 🪙

15 de enero de 2020, Estrasburgo, Parlamento de la UE. En el despacho del eurodiputado Markus Ferber se presentan dos lobistas de Facebook. Su intención: convencer al veterano político económico de la CSU para que apoye Libra ‒ una nueva moneda digital que, como el Bitcoin, se basa en la tecnología blockchain. A través de sus casi dos mil millones de usuarios, Facebook pretende convertir Libra ‒ rebautizada Diem en 2021 ‒ en una moneda global. Esto convertiría a Facebook en el primer gigante online con divisa propia y reforzaría la tendencia de las empresas digitales a convertirse en proveedores de servicios financieros. 

Desde 2020, Amazon ofrece créditos para compras, mientras que Google y Apple ofrecen aplicaciones de pago. En China, Alibaba funciona como red social, grandes almacenes y servicio de pago todo bajo un mismo techo. Los ciudadanos de la República Popular ya pagan el 80% de sus compras electrónicamente.

Socavando el civismo de las monedas estatalesbanco de los gigantes tecnologicos

Si las corporaciones digitales se salen con la suya, esto les permitirá recopilar grandes cantidades de datos adicionales a través de los sistemas de pago y ampliar sus conocimientos sobre las personas. Sus sistemas de pago digitales desbancarían aún más rápido el efectivo de las monedas estatales, y con ello el anonimato a la hora de comprar. Si además, las empresas crearan sus propias monedas privadas, podrían eludir el inoportuno control estatal e incluso oponerse al dinero oficial.

Los Estados no pueden quedarse de brazos cruzados ante estos acontecimientos. Si quieren evitar que empresas como Facebook se conviertan en bancos con una moneda global privada, los bancos centrales deben tomar medidas para contrarrestarlo con variantes digitales de monedas estatales. Además, las monedas privadas deben estar más reguladas y ser reconocidas como competencia directa. Pero es precisamente en este aspecto donde sigue habiendo un problema. Mientras que los representantes de la UE critican el dinero digital de Facebook, la política estadounidense se muestra más receptiva. Allí, la preocupación es que China pueda difundir su Yuan a través de canales digitales y convertirlo en la nueva moneda de reserva. Pareando el dólar con el Diem, Facebook podría presentar un posible contrapeso.

Además, el Diem sería respaldado por el dinero de los clientes y vinculado a las monedas estatales de otros países. Si Facebook logra convencer a los políticos, sería el comienzo de las monedas privadas mundiales. Queda claro que los estados no deben caer en la tentación de brindar ayuda para la protección del dinero privado digital. En cambio, deberían digitalizar sus propias monedas.

El proyecto de un Euro Digital del BCE y los euro-países, o la iniciativa sueca de una eKrona son los primeros pasos importantes. Como ciudadanas debemos utilizar de forma limitada el dinero de las empresas con ánimo de lucro, en interés de las monedas nacionales y la protección de nuestros datos personales.

 

futuro de nuestro sistema monetario

El futuro del dinero efectivo y nuestro sistema monetario 💱

¿Cómo cambiará nuestro sistema monetario en el futuro? Los mayores cambios ya están en marcha. Estamos experimentando en nuestro propio día a día que la importancia del dinero en efectivo está disminuyendo y el pago a través de apps, tarjetas y transferencias bancarias está aumentando. Al mismo tiempo, las criptomonedas se están convirtiendo cada vez más en un competidor privado de las monedas estatales, que ya de por sí, están pasando por dificultades debido a los bajos tipos de interés y las crisis económicas. El monopolio de los países y los bancos sobre el sistema monetario se tambalea ‒ en favor de las grandes corporaciones globales. Lo que sufre son nuestra privacidad y las monedas estatales que, como el euro, proporcionan un soporte para nuestra convivencia en comunidad.

Entonces, ¿qué podemos hacer para evitar estos peligros inminentes? Lo primero y más importante es decidir hasta qué punto queremos involucrarnos en las nuevas tecnologías de pago. Obviamente, los sistemas de pago digitales son fáciles, rápidos y cómodos. Pero por el momento, sólo el dinero en efectivo protege nuestros datos personales y anonimidad. Necesitamos que los estados lancen su propia moneda digital y regulen con más fuerza las monedas privadas y los proveedores de servicios de pago. Para que las monedas oficiales sigan siendo atractivas a largo plazo, también se necesita una sólida educación financiera ‒ empezando por los más pequeños.

¿Tú qué opinas? ¿Estás a favor de las criptomonedas? ¿Piensas que todo funcionaría mejor sin dinero efectivo? Me interesaría saber lo que tú piensas. Escribeme tus pensamientos o corríjeme si me equivoco abajo en la sección de comentarios. 

 

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